Daryl Dixon, spin-off de The Walking Dead, sorprendía con el aterrizaje de la superproducción estadounidense en España en su tercera temporada, donde se ambientaban sus nuevas tramas postapocalípticas.
Tras 15 años interpretando a Daryl (Norman Reedus) y a Carol (Melissa McBride), ambos contaban con nuevas tramas en su pugna contra la monarquía española y en su encuentro con grandes fichajes patrios como Óscar Jaenada, Greta Fernández y Eduardo Noriega. Este último conquistaba especialmente a los espectadores como Antonio, anfitrión en Solaz del Mar e interés amoroso de Carol.
En su paso por Mi vida en películas, el podcast de CINEMANÍA presentado por nuestra redactora jefa Andrea G. Bermejo, Noriega ha hablado de cómo ha sido su trabajo en la célebre franquicia de zombies que cuenta con millones de seguidores en todo el mundo.
"Sé que es una serie que se sigue con mucho fervor en todo el mundo, y el que es fanático lo vive. Por eso tenía mucho temor cuando me llamaron de EE UU. Allí es muy habitual hacer test screenings: reparten cuestionarios a los fans para que digan qué personaje les gusta más, a cuál eliminarían…", confiesa el actor de Tesis y Abre los ojos.
Eduardo Noriega creía que los fans le iban a odiar
"Carol se ha convertido en una heroína fuerte, a la que apenas se la conoce relación sentimental, y que ha compartido con el protagonista una relación de amistad, de hermandad. Y claro, me ponen de su pareja y pensé: 'Los fans van a pensar que jamás voy a estar a la altura de esa mujer'. Pero parece que me han recibido bien, o al menos no mal del todo", añade.
Contra todo pronóstico, su personaje conquistó a los espectadores, quienes se alegraban de que Carol, a la que conocíamos como una mujer maltratada en los inicios de la serie en 2010 y sufría la traumática muerte de su hija Sophia, pueda rehacer su vida de una vez por todas.
Noriega quedaba impresionado con la cantidad de espectadores que tiene en España la ficción que nace de los cómics de Robert Kirkman, algo que comprobó durante la premiere internacional en Callao y el panel especial celebrado en la Comic-Con de Málaga.
"Esa gente acudía allí para ver a actores de sesenta años, con lo cual me quedé muy sorprendido y me reconcilié con la gente joven. Todavía creo que hay esperanza. Estoy asombrado del fenómeno fan que hay en España, no sabía que era tan grande", explica Noriega.
Entre las anécdotas más divertidas de su paso por Daryl Dixon se encuentra su negativa inicial a formar parte de este universo. En ese momento, Noriega rodaba otra serie (pendiente de estreno) que lo mantenía ocupado durante cinco días a la semana, además de algunos ensayos los fines de semana, con muy poco margen para otros proyectos.
"Estaba rodando cuando me llaman y me dicen: 'Tienes que grabar una secuencia de The Walking Dead…'. Y yo vestido con ropa del siglo XIX. Yo no sé hacer de zombie, además los zombies no actúan, no tienen arco… ¡son zombies! Dije que no. Cómo voy a hacer de zombie. Estoy con un sombrero de copa", reflexiona Noriega. El actor recibió una segunda llamada y volvió a rechazar la propuesta, alegando que estaba muy ocupado.
Esta negativa provocó que David Zabel, showrunner de la serie y figura histórica de The Walking Dead, mostrara aún más interés, por lo que lo llamaron por tercera vez. Finalmente, se reunió con él una mañana para explicarle mejor el papel.
"En este desayuno ya me comentaron que, efectivamente, no era para hacer de zombie [ríe]. Me explicaron el personaje, me interesó la visión del showrunner, cómo quería integrar todos los elementos locales en una serie americana y tan consolidada. Me entusiasmó y salí contentísimo. Ahí es cuando caí en la cuenta de que iba a ser parte de una serie tan importante. No era ni consciente", confiesa Noriega, quien gracias a ello ha revalorizado su trabajo internacional y aparecerá próximamente en la cuarta y última temporada de esta ficción.
