Sostienen que su aprobación debe responder a un balance entre la protección del paciente y el reconocimiento del ejercicio profesional regulado.
Miembros de la Asociación de Esteticistas se expresan sobre proyecto que busca regular su industria. (Juan R. Costa/NotiCel)
La organización Puerto Rico Academy of Aesthetic Practitioners condicionó su respaldo a la aprobación del Proyecto del Senado 971 que regula la profesión del esteticismo a la incorporación de múltiples enmiendas dirigidas a fortalecer el sistema médico del país, armonizar la medida con la legislación vigente y salvaguardar tanto a los pacientes como a los profesionales debidamente licenciados.
La entidad destacó que su apoyo no es irrestricto, sino responsable y basado en la necesidad de asegurar que cualquier cambio regulatorio se traduzca en mayor seguridad, claridad y estabilidad para el sector de la salud en Puerto Rico. En un comunicado de prensa no detallaron las enmiendas propuestas, pero sí compartieron el memorial explicativo de 53 páginas entregado al Senado en que las detallan.
Puede ver el memorial aquí:
“La medida, tal como está redactada, podría limitar el acceso de miles de pacientes a servicios médicos y restringir el ejercicio legítimo de la medicina en la Isla. Su aprobación debe responder a un balance adecuado entre la protección del paciente y el reconocimiento del ejercicio profesional debidamente regulado. Por ello, hemos propuesto enmiendas puntuales que atienden áreas críticas”, expresó el presidente de la organización, el doctor José Ángel Marrero.
La organización agrupa cientos de médicos licenciados y certificados en varias disciplinas que ejercen la medicina estética.
El proyecto en discusión es del senador penepé Juan Oscar Morales. De hecho, el legislador ha dicho que va a referir al Departamento de Justicia a unos 15 negocios por brindar este tipo de servicio “sin regulación y sin seguridad”.
La pieza legislativa incluye multas de no menos de $5,000 ni mayor de $10,000 por infracción. Además, faculta a Salud a suspender temporalmente o revocar licencias.
El proyecto define una serie de términos. Por ejemplo, considera un centro de servicios estéticos o estética médica como “todo establecimiento comercial, clínica, “med spa”, centro de sueroterapia o negocio que ofrezca procedimientos estéticos, inyectables, terapias intravenosas o tratamientos cosméticos”.
La medida indica que este tipo de centro deberá tener una licencia emitida por el Departamento de Salud a ser renovada cada dos años, no podrá promover publicidad engañosa con afirmaciones falsas sobre resultados y no podrán promover o utilizar productos no autorizados por la Administración Federal de Alimentos y Medicamentos (FDA). Serán inspeccionados y tendrán que cumplir con requisitos de infraestructura, cumplimiento sanitario y supervisión médica.
Cualquier procedimiento de sueroterapia, término definido en el proyecto, podría realizarse sin supervisión directa o delegada por un médico. El médico supervisor tendrá que evaluar al paciente y certificar si el tratamiento es idóneo.
La medida deja en manos de Salud, que deberá confeccionar un reglamento en 120 días después de que la medida se convierta en ley, determinar qué procedimiento podrá realizar el personal tomando en consideración la formación académica, las competencias clínicas, las certificaciones especializadas, evidencia científica y estándares de la FDA.
El proyecto define sueroterapia como: “administración intravenosa de soluciones, vitaminas, medicamentos o mezclas preparadas con el fin de hidratación, recuperación metabólica, bienestar general o propósitos afines, independientemente de su finalidad estética o terapéutica”.
Para realizar estos procedimientos el negocio tendrá que cumplir con la preparación estéril y protocolos contra infecciones, utilizar productos “regulados”, registrar lote, proveedor de administación, el profesional que hizo el procedimiento y contar con equipo para manejar emergencias médicas.
Cualquier complicación adversa tendrá que ser notificada al Departamento de Salud en no más de 72 horas.
Para recibir tratamiento, el que sea, el paciente recibirá un informe con advertencias sobre riesgos, posibles complicaciones.
Ayer Morales defendió el proceso legislativo aplicado para evaluar la medida. Se han hecho tres vistas públicas y se ha reunido con grupos como los médicos esteticistas.
«Como resultado de ese diálogo, se ha informado que la medida será enmendada y continuará en evaluación mediante la celebración de mesas redondas adicionales que integrarán a todos los componentes del sector. Nuestro enfoque es presentar una legislación completa, viable y ejecutable, que atienda las preocupaciones legítimas de los distintos sectores, pero que, sobre todo, garantice la protección de la salud pública en Puerto Rico. Este no es un proceso apresurado; es uno que requiere análisis técnico, apertura y consenso para lograr el mejor resultado posible para Puerto Rico», dijo.
«Es importante aclarar que este proyecto no limita el acceso a servicios médicos ni restringe el ejercicio legítimo de la medicina en Puerto Rico. Por el contrario, busca establecer parámetros claros que fortalezcan la práctica y brinden mayores garantías de seguridad a los pacientes. Nos sorprende la posición asumida por la Puerto Rico Academy of Aesthetic Practitioners, considerando que han formado parte activa del proceso de discusión pública y evaluación del Proyecto, donde han tenido la oportunidad de presentar sus planteamientos y recomendaciones de forma directa», agregó.
La Puerto Rico Academy of Aesthetic Practitioners subrayó que los fundamentos técnicos y legales de sus recomendaciones fueron desarrollados en detalle en el memorial explicativo sometido para el récord legislativo de la Comisión que evalúa la medida. Asimismo, reiteró su disposición a colaborar activamente en la redacción final del proyecto, con el objetivo de asegurar que la legislación resultante responda al mejor interés del pueblo.
“La medicina estética en Puerto Rico es ejercida por médicos licenciados que han completado formación adicional, certificaciones y adiestramientos clínicos supervisados. La asamblea legislativa tiene ante si un proyecto que impacta directamente el acceso a servicios, la libre práctica de la medicina y la seguridad del paciente. Este proyecto debe evaluarse con rigor, evidencia y apertura a escuchar a todos los sectores médicos involucrados, como nuestra organización que reúne un centenar de médicos especialistas”, añadió el doctor Marrero.
Finalmente, Puerto Rico Academy of Aesthetic Practitioners advirtió que gran parte del debate público ha estado influenciado por información incompleta, incluyendo señalamientos que minimizan la preparación de médicos debidamente licenciados y certificados. En ese contexto, urgió a los legisladores a basar su decisión en datos verificables y en buscar uniformidad en el lenguaje a redactarse con las leyes actuales en nuestra legislatura.
Con esta postura, la Academia busca aportar al diálogo público y legislativo desde una perspectiva técnica, responsable y centrada en el bienestar colectivo.
